El asalto masivo de las fuerzas de seguridad brasileñas contra el Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más poderosas del país, se convirtió en la acción más sangrienta en la historia reciente de Río de Janeiro. En el operativo 132 personas murieron y 81 fueron detenidas. Es la acción policial más sangrienta realizada en esa ciudad de Brasil.
Las favelas de Río de Janeiro amanecieron el martes bajo helicópteros, sirenas y fuego cruzado. El objetivo fue desarticular a los principales líderes del Comando Vermelho (CV), una de las mayores facciones del narcotráfico junto con el Primeiro Comando da Capital (PCC) en el estado de Río y una de las más antiguas de todo Brasil.
Entre los muertos figuran cuatro policías, según información de la Policía Civil. También existen registros de policías y residentes de la zona heridos de bala.
El operativo involucró a aproximadamente 2.500 agentes de seguridad de Río de Janeiro, quienes cumplieron 100 órdenes de arresto en un área de 9 millones de metros cuadrados.












