El intendente de Concordia, Francisco Azcue, dialogó en profundidad con el programa Gente de Zona por Radio Zona 99.7, donde expuso el alcance de las reformas que lleva adelante su administración para revertir el deterioro financiero del municipio, modernizar la estructura estatal y encarar el mayor plan de obra pública financiado con recursos propios en la historia local.
Un municipio en crisis y la necesidad de ordenar
Azcue abrió la entrevista recordando el escenario que encontró al asumir: la peor recaudación en cuarenta años, una inflación mensual del 25% durante 2023 y un municipio “altamente endeudado” producto del gasto desmedido previo a las elecciones.
Según expresó, la situación era “una bomba de tiempo” que exigía medidas urgentes para evitar el colapso de los servicios esenciales.
En este contexto, la prioridad inmediata fue restablecer el orden institucional y financiero, iniciando una reestructuración interna que incluyó control de gastos, revisión de contratos, auditorías y una fuerte apuesta por la transparencia.
Estas decisiones, admitió, generaron tensiones con sectores acostumbrados a prácticas políticas históricas, pero aseguró que “el mandato es con los 200.000 concordienses, no con una casta que se beneficiaba del municipio”.
Del asistencialismo al desarrollo: un cambio de paradigma
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el giro conceptual que la gestión impulsa en materia de política social.
Azcue criticó el modelo asistencialista que —según afirmó— fomentaba la dependencia y encarecía la actividad económica local mediante tasas excesivas en eventos y espectáculos.
En contraposición, sostuvo que su administración trabaja para reducir el gasto improductivo y volcar esos recursos en infraestructura, empleo local y obras que mejoren la calidad de vida.
En esa línea, destacó el lanzamiento del Plan de Infraestructura y Desarrollo hacia el Bicentenario, que prevé la mayor inversión municipal registrada en Concordia, íntegramente financiada con fondos propios.
La compra de una fábrica de adoquines, la participación de pymes y cooperativas, y la generación de mano de obra local permiten —según detalló— avanzar en un objetivo ambicioso: superar las 100 cuadras pavimentadas este año, con materiales certificados y equipos técnicos jóvenes formados en la ciudad.
Transparencia y modernización: resultados concretos
El intendente también explicó cómo la digitalización permitió mejorar servicios aun con menos recursos.
Recordó la denuncia penal contra la gestión anterior por el uso irregular de vales de combustible y señaló que, con controles y mecanismos de trazabilidad, el gasto en combustibles se redujo a la mitad, mientras que los servicios aumentaron.
La implementación de GESCOM, el sistema digital de compras, permitió abrir la competencia entre proveedores, bajar costos y transparentar cada licitación.
“Los ahorros se multiplican cuando hay controles objetivos”, afirmó Azcue, subrayando que esos recursos se redireccionan a obras y equipamiento.
Más obras, más autonomía y una visión de ciudad a largo plazo
Entre las inversiones destacadas, Azcue mencionó la adquisición de 2.000 luces LED para modernizar el alumbrado público y la compra de una planta de asfalto destinada al Parque Industrial, que también abastecerá a obras urbanas.
Actualmente, el 20% del presupuesto municipal ya se destina a obra pública, y la meta es llevar esa proporción al 35%, un estándar propio de ciudades modelo del país.
Para Azcue, esta política apunta a lograr una mayor autonomía financiera, reduciendo la dependencia de fondos nacionales y permitiendo planificar obras según criterios locales.
Además, explicó que las cuadras a pavimentar se priorizan mediante una metodología técnica que contempla la cercanía a escuelas, los recorridos del transporte público y la frecuencia de intervenciones necesarias, buscando maximizar el impacto urbano.
Desafíos políticos y una gestión orientada al futuro
El intendente admitió que algunas decisiones —como la reducción de personal y la revisión de contratos— fueron “políticamente difíciles”, pero las consideró indispensables para sanear el municipio y redirigir recursos a obras estratégicas.
Azcue dejó claro que la comparación con experiencias exitosas es parte del proceso de modernización que pretende para Concordia.
En conclusión, romper con viejos hábitos, ordenar las finanzas municipales y encarar un proceso sostenido de inversión pública. Concordia, según plantea Azcue, está transitando un camino hacia una ciudad más eficiente, más autónoma y con una planificación urbana de largo plazo.












