Más de 24 mil personas colmaron tribunas y sectores preferenciales para despedir una edición que ya dejó huella. La pasarela más linda de la Argentina vibró con el talento, la pasión y la entrega de nuestras cuatro comparsas: Marí Marí, O’Bahía, Papelitos y Ara Yeví, en una temporada marcada por la paridad real y la excelencia artística.
La edición 2026, dedicada en homenaje a Néstor Lapalma y Roberto “Toto” Arakaki, confirmó que el carnaval es mucho más que una fiesta: es una construcción cultural de largo aliento, el espectáculo teatral a cielo abierto más importante del país.
MaríMarí abrió la noche con “Genios”, reafirmando su elegancia, precisión y conexión única con el público. En medio de su desfile se conoció la triste noticia del fallecimiento de la histórica bailarina Teresita Pighetti, figura entrañable que brilló en Marí Marí y también fue reina en Papelitos. El Carnaval la despide con respeto y gratitud por su legado eterno.
OBahía emocionó con “El pescador, el genio y las mil y una noches”, una puesta envolvente donde relato, música y danza se fundieron con coherencia y sensibilidad.
Papelitos volvió a demostrar su capacidad de reinventarse con “Vivos”, energía eléctrica y una mirada contemporánea que dialoga con el presente sin perder identidad.
AraYeví cerró con “La resistencia”, una propuesta simbólica y contundente que conjugó mensaje y espectáculo en un equilibrio impactante.
No hubo hegemonías. Hubo cuatro universos sólidos, técnicamente refinados, disputando la Copa con argumentos propios. Cuando la competencia es así de genuina, la gran victoria es del Carnaval.
Ahora, la emoción se traslada al martes, cuando se realice la apertura de sobres y se conozcan los ganadores: mejor batucada, mejor pasista, mejor portabandera, mejor música y la comparsa que alzará la Copa Carnaval del País 2026.
El telón bajó en la pasarela. La historia, una vez más, la escribió el Carnaval.











