La empresa Egger aseguró que seguirá trabajando «como lo venimos haciendo históricamente» para minimizar lo que consideró «molestias» que pueda generar la operación de su planta en el Parque Industrial. Destacó que en la reunión de ayer «pudimos explicar y llevar tranquilidad con datos técnicos» que el evento que ocurrió en diciembre «no contamina ni genera problemas para la salud». Valoró el diálogo y la asunción de compromisos compartidos y remarcó que es importante que «los impactos estén controlados, pero el impacto cero no es posible, equivale a una planta cerrada».
Funcionarios municipales, entre ellos el intendente Francisco Azcué, vecinos del barrio Las Tejas, y representantes de la empresa Egger se reunieron ayer en la Municipalidad para zanjar un reclamo de los vecinos por una situación que se produjo en el mes de diciembre pasado debido a la falla de un dispositivo recientemente incorporado por la empresa que produjo una «presencia extraordinaria de fibra de madera» en el ambiente, según explicó la firma.
Después de la reunión, el vocero de Egger, Agustín Fitte, Director de Recursos Humanos y Finanzas de la compañía, valoró en diálogo con Lo Que Queda del Día en Oíd Mortales Radio la oportunidad de «diálogo informado» propuesta por la Municipalidad, «que es lo que también fuimos a buscar hoy a la reunión tripartita con el señor Intendente, sus funcionarios y algunos vecinos de barrios aledaños a la planta».
Fitte reseñó que la situación que se produjo en el mes de diciembre «ocurrió en el marco de un proceso de inversiones ambientales voluntarias» que forman parte de lo que llamó el «diálogo continuo y muy transparente con todas nuestras comunidades vecinas», asentadas incluso más cerca de lo que la propia legislación local permite. Mencionó que «de hecho nos juntamos al menos una vez al año y decidimos armar un acta compromiso de ciertas inversiones para ir mejorando ciertas situaciones de la planta. No nos podemos olvidar que la planta está ubicada en el Parque Industrial de Concordia y al lado de ese Parque Industrial se han desarrollado distintas comunidades, distintos barrios, pese a que existe un decreto, desde principios de los 90, que establece que en los primeros 500 metros del Parque Industrial no deberían, de hecho no pueden, haber zonas residenciales, porque los movimientos que ocurren en un Parque Industrial necesitan ese tipo de espacio para justamente tener la mejor convivencia».
Acerca de qué pasó con esos 500 metros, respondió que «creo que ahí hay un tema de urbanización, de planificación urbana, pero básicamente lo que ocurrió es que hoy nosotros a 100 metros de la planta convivimos con el barrio de Las Tejas».
Agregó que «tenemos una relación súper honesta, súper sincera con ellos. Hace más de 35 años que convivimos. Esta no fue la excepción. Nos juntamos en julio de 2023, establecimos un programa para seguir mejorando. Para nosotros en Egger no es sólo importante cumplir la ley. Nosotros siempre necesitamos ir un poco más, porque necesitamos mantenernos flexibles y competitivos».
Precisó que «dentro de este marco establecimos ciertas inversiones y teníamos que invertir en el cambio de un ciclón«, dispositivo al que describió «coloquialmente como una aspiradora: cuando fabricamos en cada una de nuestras líneas de producción, vamos aspirando todo aquel aire o polvillo que va quedando donde se mueve esta materia prima y se convierte en producto terminado. El ciclón es un cono metálico que con fuerza centrífuga separa el aire limpio de todas las partículas orgánicas de madera».
Después de realizada esta inversión «para mejorar nuestra capacidad de retención de estas partículas ocurrió lo inesperado: no funcionó, tuvimos una obstrucción al principio, inmediatamente reaccionamos y corregimos el problema».
Recordó que el primer evento ocurrió la primera semana de diciembre y el día 26 de diciembre «tenemos un gran reclamo porque este nuevo equipo tampoco funcionó bien y no captó de manera extraordinaria varia cantidad de fibra orgánica de madera, donde de vuelta reaccionamos y para la primera semana de enero, 6-7 de enero, logramos la normalidad. Una inversión que nos llevó no sólo a estar en la situación anterior a diciembre, sino en mejores condiciones. Pero esto fue un proceso, la verdad, que generó muchas molestias a la comunidad vecina», reconoció. Descartó que estos eventos tuvieran la característica de un problema ambiental y precisó que provocaron «una mayor presencia de fibra de madera» en el ambiente.
Contó que «uno de los objetivos principales de esta reunión con los vecinos y vecinas, con el señor intendente y sus funcionarios, fue cortar con la desinformación. Nosotros fuimos con mediciones de calidad de aire, con un examen toxicológico que mide si lo que está volando en el aire puede ser respirable o no». Dijo que «para que se pueda respirar una partícula tiene que ser menor a 10 micras. El tamaño de estas fibras de madera es de más de 100 micras. Es decir, 10 a 12 veces mayores. Quiere decir que esta medición de calidad de aire dice esto no es respirable».
Detalló además que «este examen toxicológico se realizó en distintas muestras y reflejó que es materia orgánica, de madera, que no es soluble, quiere decir que no se puede degradar y llegar, por ejemplo, al agua. Que es ignífugo, quiere decir que si esto se reposa sobre cualquier objeto no se va a prender fuego. No es tóxico y sobre todo que no contiene químicos. Eso para nosotros también es importante».
Respecto de si a estas muestras las hace la empresa o algún organismo independiente, precisó que «todos estos estudios y muestras siempre son por organismos independientes. Nosotros somos en este caso los que los contratamos. Invitamos hoy en la reunión también tripartita a que que si cualquier vecino o vecina siente la necesidad, se pueden hacer de vuelta estos testeos. Pero lo más importante de todo es la contrastación».
Lamentó que «durante este tiempo se generó mucha desinformación, pero pudimos explicarles que no contamina, no genera problemas para la salud, pero lo más importante es que sí admitimos que esto genera una molestia y que tenemos que trabajarlo. Y sabemos que lo que hicimos ahora, que mejoró la situación de diciembre, no es suficiente, no vamos a parar ahí. La relación con las comunidades vecinas para nosotros es muy importante».
Insistió en que «la forestoindustria implica que la planta industrial del tablero tiene que estar cerca de los árboles. Eso generalmente es lejos de los centros urbanos. Si yo voy a una comunidad lejos de los centros urbanos, tengo que crear talento, es muy difícil traer talento. En Concordia hay mucho talento, tenemos este programa de aprendices, nosotros trabajamos con las escuelas técnicas, lo necesitamos desarrollar. No es viable, no es sostenible en el tiempo que no haya relación de comunidad. El desarrollo de la comunidad tiene que existir económico, social, ambiental, emocional, así como en la compañía. Por eso detectamos esto y es así como estamos trabajando».
Precisó también que los eventos de diciembre generaron reclamos pero no denuncia ambiental en contra de Egger. Detalló que el ente de contralor en el aspecto ambiental es del gobierno provincial y «por habilitación debemos presentar toda esta documentación con fechas específicas y metodologías». Y agregó que «nosotros exportamos al Mercosur, Estados Unidos y Canadá y para ello necesitamos cumplir con las certificaciones norteamericanas, europeas y de la región».
Ante la consulta, expresó que en este proceso que se inició desde los eventos de diciembre los interlocutores han sido la jefa de comunicaciones externa de Egger, los voceros o directivos de la compañía. «Hoy nos presentamos tres del grupo completo, que somos cinco. Ha sido el municipio con la convocatoria de esta reunión tripartita, en un rol muy de moderador y de parte de los vecinos a la reunión de este jueves se presentaron algunos de zonas aledañas a la planta. No hubo una presentación directa de los llamados vecinos autoconvocados, que están generando toda esta repercusión mediática», comentó.
Remarcó que «ellos, en su momento, nos pidieron reuniones. Nosotros brindamos la información que teníamos que brindar. Siempre dijimos que nosotros estamos abiertos al diálogo. Es muy importante el diálogo, pero el diálogo ordenado. Un diálogo que no nos permita desinformar. Entonces lo tenemos que hacer en un ámbito acorde».
«Esperábamos esta reunión con el municipio, que fue moderador, y fuimos a explicarle a algunos vecinos y vecinas que participaron. Para nosotros es importante que no ocurra desinformación y tenemos los datos directos que demuestran esto: no es contaminante, no genera daños para la salud. Tenemos que trabajar sobre la molestia y es lo que estamos haciendo y venimos haciendo históricamente», manifestó.
Remarcó que en el reclamo les pidieron «básicamente, que esto no ocurra más. Nuestra respuesta directamente a eso es que el impacto cero implica una planta cerrada. Movimiento cero es industria cerrada. Por eso es importante que los impactos positivos estén regulados. Yo vendo, pago impuestos y eso se desarrolla, y los impactos que son negativos estén muy controlados. Y eso es lo que nosotros hacemos, y trabajamos todo el tiempo para eso, pero Impacto cero no es posible».
Respecto de si hay compromisos que no se están cumpliendo de la contraparte en la reunión de este jueves, dijo que «hoy recién tuvimos una primera reunión de diálogo. Creemos que se tiene que extender a más vecinos y vecinas, eso es importante. No recibimos ningún reclamo directo de nada. Esa es la realidad. Sí lo que acordamos son ciertas acciones, que nosotros vamos a terminar de consolidarlas en Egger, acordamos enviarlas al municipio. Esto es recíproco y responsabilidad compartida. Así como Egger va a tener que seguir trabajando y nos comprometemos a hacerlo de manera voluntaria, la comunidad de igual manera va a tener que trabajar con nosotros, porque tenemos que lograr la convivencia, y el municipio también lo va a hacer», remarcó.
Destacó que «ahora lo que estamos definiendo es cuáles son esas acciones y los plazos, acción, responsable, fecha límite, seguimiento. Lo que propusimos hoy es que dentro de este seguimiento, al igual que lo veníamos haciendo años anteriores, vamos a hacer una reunión, una convocatoria de puertas abiertas de vecinos y vecinas. El año pasado, en julio de 2025, participaron solo unas 12 o 15 personas, vecinos y vecinas, que recorrieron la planta. Lo que sí dijimos es, si armamos este nuevo acta compromiso, demos el mejor seguimiento».
Acerca de cuáles serían los compromisos concretos que deberían asumir la municipalidad o los vecinos, respondió que «los tenemos que trabajar con ellos directamente. En la transparencia de la reunión acordamos realmente que los íbamos a trabajar y a fin de la semana siguiente íbamos a poder hacer esta información. No porque sea información que no se puede contar, sino porque nosotros no podemos hablar de los compromisos de ellos. Nosotros sí te podemos contar que Egger está dispuesto a continuar trabajando más allá de la ley porque nos importa el desarrollo de la comunidad. Hoy, en esa comunidad, viven al menos 7 empleados de Egger. Tenemos contacto directo con ellos. Sabemos que la comunidad del barrio es trabajadora, son trabajadores y trabajadoras, igual que nosotros. Y necesitamos convivir con eso y desarrollarnos».
Insistió que «creo que Concordia realmente tiene el potencial en el norte argentino de ser un nodo. No está aprovechado, lo tenemos que aprovechar, pero si lo queremos aprovechar necesitamos seguridad jurídica, necesitamos responsabilidades recíprocas y necesitamos ordenarnos qué es lo que queremos. Entonces, para eso tenemos que trabajar. Y a mí me interesa mucho porque la avenida Rucci es una avenida que se usa un montón. Entonces, las reglas tienen que estar claras desde el principio para todos».
Acerca de si el enojo que se trasuntaba en el comunicado de Egger de la semana pasada puede ser llevado al extremo y este escenario de planta cerrada es imaginable, respondió tajante que «desde nuestro punto de vista, no. El dueño de la compañía nos ha puesto el mandato de hacer un desarrollo regional. Nosotros elegimos Concordia para hacer eso. Yo estoy seguro que el talento se puede desarrollar en Concordia. Yo no me canso de decirlo: el ciudadano o ciudadana de Concordia es resiliente y diligente. Quiere decir, tirame con lo que quieras que yo termino y el resultado lo vas a tener. Eso no lo conseguís en todas las comunidades de la región ni del país. Para mí debiera ser un no rotundo, pero también es importante que tenemos que equilibrar la convivencia. Nosotros vamos a seguir trabajando por esto, vamos a seguir invirtiendo en el desarrollo, hoy tenemos este programa de aprendices, trabajamos con las escuelas técnicas, ahora sumamos más alumnos, trabajamos con la UTN, la Universidad de Mar del Plata. Nosotros queremos crecer, necesitamos crecer, queremos que con esto crezca la comunidad de Concordia, pero reglas claras, conservan la amistad».












