Este sábado 3 de enero, alrededor de las 18:30, un grupo de diez adolescentes se encontraba arrojándose desde la torre en la zona de Dársena cuando uno de ellos sufrió un episodio que puso en riesgo su vida.
Mientras regresaban hacia la orilla por la zona portuaria, Ezequiel Monzón, de 16 años, comenzó a experimentar un calambre en la parte superior del cuerpo, situación que le impidió seguir nadando y lo llevó a hundirse parcialmente, mostrando claros signos de ahogamiento.
El guardavidas Pablo Romano, que se encontraba de servicio, detectó rápidamente la emergencia y se lanzó al rescate. Logró llegar hasta el joven, asistirlo y mantenerlo a flote. Segundos después, el guardavidas Gastón Scheifler acudió en apoyo para completar el operativo y asegurar el traslado del adolescente hasta la orilla.
Finalmente, el muchacho logró recuperarse y se retiró por sus propios medios, en buen estado de salud y acompañado por sus amigos.







