La Legislatura provincial avanza a paso firme en la creación de un marco normativo clave para las instituciones entrerrianas. Este miércoles, la Comisión de Asuntos Constitucionales, Juicio Político y Peticiones, Poderes y Reglamento mantuvo una nueva reunión de trabajo con el firme propósito de ultimar los detalles en la redacción del proyecto de ley que regulará, por primera vez de forma específica, el instituto del juicio político en Entre Ríos.
El encuentro parlamentario estuvo coordinado por la presidenta de la comisión, la diputada Gabriela Lena, y contó con los aportes técnicos de la asesora legal del Senado, Carina Ramos, y de Juan Pablo Cosso. Durante la jornada, los legisladores debatieron los puntos centrales de la iniciativa que busca fijar un protocolo de actuación claro y transparente ante eventuales pedidos de remoción de altos cargos políticos de la provincia.
Las claves del nuevo procedimiento parlamentario
El texto de la ley que se está consensuando viene a llenar un vacío en la reglamentación de este mecanismo constitucional, definiendo con precisión las funciones específicas y las competencias de la Comisión de Investigación de Juicio Político, siempre bajo los estrictos lineamientos de la Constitución Provincial.
Entre los aspectos más destacados del proyecto debatido se encuentran:
- Protocolo de actuación: Se establece una hoja de ruta clara para el tratamiento de los pedidos de remoción, evitando grises legales.
- Deberes y responsabilidades: El texto precisa con claridad los deberes de comparecencia de los citados.
- Frenos a falsas denuncias: Se fijan responsabilidades civiles y penales concretas frente a aquellas presentaciones o denuncias que tengan un carácter malicioso.
- Rol del denunciante: Se determinó taxativamente el carácter de «no parte» que reviste la persona denunciante una vez iniciado el procedimiento parlamentario.
Con este avance, las distintas fuerzas políticas buscan dotar a la provincia de una herramienta jurídica previsible y ordenada para garantizar la transparencia y el correcto funcionamiento institucional de los poderes del Estado.







