El Ente Descentralizado de Obras Sanitarias (EDOS) confirmó que este sábado 31 de octubre se llevará adelante un corte total en el suministro de agua potable para toda la ciudad. La interrupción comenzará en las primeras horas de la mañana y se extenderá hasta las primeras horas de la tarde, momento en el que el servicio comenzará a reanudarse de forma paulatina y controlada.
Así lo informó el interventor del organismo, Javier del Cerro, durante una entrevista concedida al programa La Tarde de Zona conducido por el periodista Marcelo Maffey en Radio Zona TV 99.7. El funcionario explicó que la medida responde a la segunda etapa de un plan de infraestructura vinculado a los trabajos de pavimentación en distintos sectores de la ciudad, puntualmente sobre calle Belgrano, entre bulevar San Lorenzo y Salto Uruguayo.
Renovación de cañerías centenarias y falta de válvulas Del Cerro justificó la necesidad de realizar un corte general —dado que la ciudad aún no cuenta con la cantidad suficiente de válvulas esclusas para sectorizar la red— señalando el peligro de pavimentar sobre cañerías obsoletas. Detalló que gran parte del sector cuenta con tuberías de asbesto-cemento de entre 80 y 100 años de antigüedad que se vuelven sumamente frágiles.
Aprovechando la interrupción, las cuadrillas de Obras Sanitarias ejecutarán el recambio de redes y la sustitución de tres válvulas clave. Desde el organismo solicitaron a los vecinos la colaboración mediante un uso racional y medido de las reservas en los tanques domiciliarios para mitigar los inconvenientes durante la jornada.
Vandalismo, flota y planta potabilizadora En otro orden, el interventor se refirió al impacto del robo de cables en las estaciones de rebombeo, un delito que días atrás afectó el suministro en un sector de la zona de APB, aunque valoró la rápida respuesta del personal técnico para restituir el servicio en menos de 24 horas.
Finalmente, al ser consultado sobre el avance de la nueva planta potabilizadora, indicó que se mantienen gestiones y contactos con la empresa contratista y funcionarios nacionales y provinciales, estimando que —de mediar el flujo financiero y la llegada de equipamiento importado pendiente— la obra podría entrar en período de pruebas y funcionamiento en el plazo aproximado de un año.












