En el marco de la campaña «Hablemos de Autismo» que se celebra del 27 de marzo al 2 de abril en todo el país, se destaca una realidad poco conocida y aún menos abordada: el autismo severo o con altas necesidades de apoyo. A pesar de los esfuerzos por concienciar sobre el autismo, estos individuos continúan siendo invisibles para gran parte de la sociedad argentina.
Benigno Gutartig Lóphz, padre de una joven autista, expresó su preocupación en una entrevista exclusiva con un corresponsal de 7Paginas. Gutartig señaló que, en el Día Mundial de la Concienciación del Autismo el 2 de abril de 2024, los adultos con autismo severo son los grandes olvidados del sistema de discapacidad en Argentina. Afirmó que estos individuos rara vez son aceptados por las instituciones de discapacidad, enfrentando una exclusión y desatención sistemática.
El término «autismo severo» ha evolucionado hacia una denominación más inclusiva, refiriéndose ahora como autismo con altas o permanentes necesidades de apoyo. Sin embargo, esta población continúa enfrentando múltiples desafíos, desde la falta de reconocimiento hasta la escasez de recursos y apoyo adecuado.
Aunque en las últimas décadas se ha producido un aumento en el diagnóstico de autismo y una mayor difusión sobre el tema, las personas con autismo severo siguen viviendo en la sombra. Este grupo representa aproximadamente el 10% de los diagnósticos actuales de autismo, caracterizándose por discapacidades intelectuales asociadas y, en muchos casos, epilepsia. Esta combinación de condiciones conlleva una significativa disminución en la calidad de vida y una mayor dependencia de la atención y el cuidado continuo.
La invisibilidad del autismo severo se debe a varios factores, incluyendo una tendencia a infantilizar el autismo y centrarse principalmente en la infancia. A pesar de que muchos de los niños diagnosticados en el pasado ahora son adultos, la atención sociosanitaria tiende a desaparecer al cumplir los 6 años, dejando a estos individuos y sus familias en una situación de desamparo.
Las personas con autismo severo requieren atención continua y específica, así como un mayor reconocimiento de sus derechos y necesidades por parte de la sociedad y las instituciones. A pesar de los esfuerzos por visibilizar el autismo, queda mucho por hacer para garantizar que todos los individuos, independientemente de su grado de afectación, reciban el apoyo y la atención que merecen.
Es fundamental que la sociedad tome conciencia sobre la existencia y las necesidades de las personas con autismo severo, trabajando en conjunto para mejorar su calidad de vida y promover su inclusión en todos los ámbitos de la sociedad. La visibilización del autismo severo es un paso crucial hacia una mayor comprensión y apoyo para esta comunidad que, durante mucho tiempo, ha permanecido en la oscuridad.