En una reciente entrevista brindada a Radio Zona Concordia, el reconocido pediatra y referente social de la ciudad, Dr. Blas Gómez, analizó el complejo panorama sanitario que enfrenta la región ante la llegada de las bajas temperaturas. Con un fuerte enfoque en la prevención y una crítica descarnada a la situación del sistema público, Gómez brindó pautas clave para la comunidad.
Concordia y un escenario complejo para la salud respiratoria
El Dr. Gómez destacó que las condiciones ambientales particulares de Concordia, marcadas por la alta humedad, las calles de tierra y la consecuente presencia de ácaros, potencian de manera severa las alergias y las infecciones respiratorias agudas. Según describió el profesional, durante esta etapa del año las consultas médicas en la ciudad llegan a duplicarse o incluso triplicarse. Este impacto afecta de forma directa y prioritaria a los dos extremos de la vida: los niños menores de un año y los adultos mayores, quienes presentan mayores riesgos de complicaciones debido a las dificultades para manejar las secreciones.
Alerta por la falta de especialistas y el fin de los medicamentos gratuitos
Uno de los puntos más críticos de la nota fue la denuncia sobre el progresivo debilitamiento del sistema de salud, el cual arrastra un deterioro constante que no se revirtió tras la pandemia. El especialista señaló una marcada escasez de pediatras y geriatras en el sector público, argumentando que los bajos salarios estatales obligan a los profesionales a volcarse a las clínicas privadas o al multiempleo en guardias, lo que atenta contra una atención de calidad. A esto se le suma una problemática alarmante para los sectores más vulnerables: la desarticulación práctica del programa nacional Remediar, lo que ha dejado a los centros de atención primaria casi sin stock de medicación gratuita para afecciones agudas y crónicas.
Cómo diferenciar un cuadro gripal de una neumonía
Ante la saturación de los efectores públicos, el médico instó a la comunidad a aprender a detectar los signos de alarma en el hogar. Explicó que mientras un resfrío común o un estado gripal se manifiestan con tos seca, catarro y fiebre moderada, una infección respiratoria baja como la neumonía presenta síntomas mucho más severos. Entre ellos, destacó la tos productiva, la presencia de silbidos o quejidos al respirar, dolor en el tórax, decaimiento marcado y una fiebre alta en constante ascenso. Para mitigar estos riesgos, enfatizó la importancia de mantener los calendarios de vacunación al día, incluyendo las dosis anuales contra la gripe, la vacuna contra el neumococo y el refuerzo de COVID, además de la vacuna prenatal contra el virus de la bronquiolitis en embarazadas.
La dura realidad social en la periferia de la ciudad
Con un histórico compromiso en los sectores más postergados de Concordia, Gómez relató el abandono que se observa al cruzar los bulevares hacia los barrios periféricos. Sostuvo que las familias se han alejado de los controles preventivos infantiles debido a la falta de turnos y la imposibilidad de conseguir medicamentos o costear los coseguros de las obras sociales. Asimismo, alertó sobre las alarmantes condiciones de malnutrición en niños que subsisten a base de té o mate cocido, una realidad socioeconómica que impacta de lleno en el sistema inmune de la población infantil y anticipa un invierno sumamente duro. Ante esto, propuso dejar de esperar de brazos cruzados en los centros de salud y salir activamente a trabajar en el terreno para rescatar a quienes no tienen acceso a los recursos básicos.
El regreso del barbijo y el aislamiento preventivo como herramientas
Como medida de cuidado colectivo, el Dr. Gómez recomendó recuperar algunas de las buenas costumbres adquiridas durante la pandemia. Sugirió que ante la presencia de tos o estados gripales, las personas utilicen el barbijo incluso dentro del hogar para proteger a los convivientes. En el ámbito escolar, fue categórico al señalar que los niños con síntomas no deben asistir a los centros educativos, recomendando a los padres solicitar el certificado médico correspondiente y respetar el aislamiento hasta obtener el alta definitiva para interrumpir las cadenas de contagio que luego terminan afectando a los adultos mayores en las casas o en instituciones cerradas como los geriátricos.







