Una vecina de Concordia terminó envuelta en una causa judicial luego de que la Policía descubriera que la grave denuncia por robo que había radicado era completamente falsa. Según terminó confesando, su único objetivo era conseguir un comprobante policial para justificar el no pago de la luz.
La falsa denuncia: Armas, un termo Stanley y $250.000
El caso comenzó cuando la mujer se presentó en la sede de la Comisaría Cuarta para denunciar un violento asalto. Según su relato original, mientras caminaba en inmediaciones de las calles Dr. Sauré e Ituzaingó, fue interceptada por dos delincuentes a bordo de una moto de 110 c.c. de color roja.
En su exposición, detalló que el acompañante se bajó de la moto, le exhibió un arma de fuego y le robó una mochila que contenía:
Un equipo de mate marca Stanley.
Su Documento Nacional de Identidad (D.N.I.).
Un teléfono celular marca Samsung.
La suma en efectivo de $250.000.
Para darle mayor veracidad, la supuesta víctima llegó a describir minuciosamente la vestimenta de los asaltantes, mencionando camperas grises y rojas, gorros y bufandas de color negro.
Las cámaras de seguridad derribaron la mentira
Ante la gravedad del relato, la División Investigaciones e Inteligencia Criminal tomó el caso de inmediato. Los efectivos desplegaron un minucioso relevamiento de las cámaras de videovigilancia públicas y privadas de la zona señalada. Sin embargo, tras revisar las grabaciones de los horarios indicados, los investigadores no encontraron ningún rastro del asalto.
Al notar las severas contradicciones, la Policía citó nuevamente a la mujer para que precisara el lugar y la hora exacta del ataque.
Una insólita confesión
Al verse acorralada por las pruebas tecnológicas, la denunciante no tuvo más remedio que quebrar el silencio y confesar la verdad: el asalto armado jamás ocurrió.
La mujer admitió ante las autoridades que planeó toda la mentira con el único propósito de obtener una copia certificada de la denuncia por robo, con la intención de presentarla ante la Cooperativa Eléctrica de Concordia para pedir una prórroga o condonación y así justificar la falta de pago del servicio de energía.
Tras descubrirse la farsa, las actuaciones policiales cambiaron de rumbo y ahora la ciudadana deberá afrontar consecuencias legales por el delito de falsa denuncia.












