El violento episodio, que comenzó con una agresión a su propio padre, terminó en una vivienda de calle República del Brasil. La rápida intervención de la Comisaría Tercera evitó una tragedia al reducir al sujeto mientras amenazaba al menor de 11 años.
Una noche de terror sacudió a los vecinos de la zona sur de Concordia este viernes. Un hombre de 40 años, fuera de sí, protagonizó un raid delictivo y violento que incluyó agresiones familiares, un accidente múltiple y una toma de rehenes que mantuvo en vilo a las fuerzas de seguridad.
Violencia familiar y raid delictivo
El caos se desató cuando el agresor, en un estado de total alteración, abordó a su padre para sustraerle el vehículo. El sujeto no solo le quitó el rodado por la fuerza, sino que arrastró a su progenitor por el suelo antes de darse a la fuga a toda velocidad.
Pocas cuadras después, al llegar a calle San Luis al 80, el hombre perdió el control del automóvil e impactó violentamente contra tres vehículos que estaban estacionados. Sin detenerse a evaluar los daños, continuó su huida con un destino claro: la casa de su exfamilia.
Alerta y coordinación policial
Ante la peligrosidad del individuo, el personal policial emitió una alerta inmediata. Con la sospecha firme de que el sujeto se dirigiría hacia el domicilio de su expareja, se dio aviso urgente a la Comisaría Tercera, cuyo personal se desplazó rápidamente hacia la intersección de calles República del Brasil y Lamadrid.
El momento más tenso: El hijo como escudo
Al arribar las patrullas, el escenario se volvió crítico. El hombre, al verse cercado por los efectivos, buscó evitar su detención de la manera más cruel: tomó a su propio hijo de 11 años como rehén, colocándole un cuchillo de grandes dimensiones a la altura del cuello.
A pesar de la extrema tensión, los efectivos policiales actuaron con precisión y profesionalismo. En un movimiento rápido, lograron reducir al violento sin que se produjeran heridos.
Estado del menor y detención
Afortunadamente, tras el rescate, se confirmó que el niño resultó ileso físicamente, aunque recibió asistencia inmediata debido al fuerte impacto emocional del suceso. El agresor, de 40 años, fue trasladado a dependencias policiales bajo una fuerte custodia y quedó a disposición de la Justicia, enfrentando cargos que van desde el robo y daños hasta la privación ilegítima de la libertad agravada y amenazas calificadas.
Con información de La Misiva grupo CAI y Redaccion de 7Paginas












