En una entrevista exclusiva con Marcelo Maffey en «La Tarde de Zona» (Radio Zona Tv 99.7), el periodista Juan Bracco analizó la intrincada situación judicial de Edgardo Kueider en Paraguay. Entre apelaciones, investigaciones por lavado de activos y un incierto futuro legal, el trasfondo de una figura clave que pasó de decidir leyes a quedar bajo arresto domiciliario.
El laberinto judicial: apelación y riesgo de Ezeiza
Edgardo Kueider fue condenado en Paraguay a dos años de prisión en suspenso por contrabando en grado de tentativa, tras haber sido interceptado intentando ingresar desde Brasil con 200.000 dólares no declarados en una mochila. Iba acompañado por su exsecretaria y actual pareja, Iara Guinsel Costa.
Aunque su defensa presentó un recurso de apelación para cuestionar el encuadre legal, la estrategia de fondo apunta a dilatar su permanencia en Paraguay. En Argentina, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado denegó su eximición de prisión —decisión confirmada por la Cámara— al considerar que existe riesgo de fuga. De regresar al país, el exsenador sería trasladado de inmediato al penal federal de Ezeiza.
Cinco departamentos bajo la lupa: el frente por lavado de activos
La situación se agravó tras la apertura de un segundo expediente en Asunción por presunto lavado de dinero. La fiscalía paraguaya investiga la adquisición de entre cinco y seis departamentos con sus respectivas cocheras en una torre de lujo. La hipótesis judicial sostiene que los pagos coinciden con viajes realizados durante 2024 para trasladar divisas sin declarar.
Esta nueva causa obstaculiza el pedido de extradición de la Justicia argentina, ya que Paraguay exige juzgarlo primero en su territorio. Al tratarse de un delito con penas de entre 5 y 10 años de prisión efectiva, Kueider podría perder el beneficio de la condicionalidad y afrontar entre uno y dos años más de proceso judicial en el país vecino.
Un arresto de 5.000 dólares mensuales: ¿quién financia la estadía?
Kueider cumple prisión domiciliaria en un departamento de alta gama en Asunción, monitoreado con tobillera electrónica y bajo custodia policial. Mantener ese estándar de vida representa un costo estimado de 5.000 dólares mensuales entre alquiler y mantenimiento.
Según relató el propio Kueider al periodista Juan Bracco, los gastos y la fianza —garantizada incluso con terrenos en Lambaré— están siendo cubiertos por sus abogados. Sin embargo, Bracco advierte que la afirmación debe tomarse con reserva, dado el cambio de estudio jurídico a uno de menor envergadura económica y el uso habitual de un discurso interpretativo por parte del imputado.
De pieza clave en el Congreso al aislamiento político
El caso ilustra la fragilidad del poder político. Kueider pasó de ser un actor decisivo para la aprobación de la Ley Bases en el Senado —mencionado además para la Comisión de Inteligencia, la embajada en Uruguay y una eventual candidatura a gobernador en Entre Ríos por La Libertad Avanza— a quedar completamente aislado.
Sin una base de votos propia y caracterizado como un operador que construyó su influencia en las sombras, su deterioro físico y político tras más de un año de detención refleja el impacto del frente judicial. Todos estos detalles, junto con la trama de alianzas tras bambalinas en Entre Ríos que involucra a dirigentes como Gustavo Bordet, formarán parte de un libro de investigación de autoría de Juan Bracco que se publicará en las próximas semanas.












